La pila de la casa

La pila de la casa
Vie, 01/11/2019

La familia de Martin está por mudarse a otro vecindario. Durante las últimas semanas han estado moviendo ropa y muebles a la casa nueva. A pocos días de terminar la mudanza, la mamá de Martín, Carmen, se dio cuenta que no podían trasladar la pila de la casa actual a la nueva.

La pila que han tenido toda la vida es de concreto. Cuando estaban recién casados, los papás de Martín decidieron comprar la pila de cemento porque era la que podían comprar. Sin embargo, para instalarla en la casa tuvieron que gastar más en conseguir un pick-up para llevarla de la tienda a la casa y además pagarles a las cuatro personas que los ayudaron a moverla. Por ser de cemento, la pila era demasiado pesada para que la cargaran entre Carmen y Rodolfo, los papás de Martín.

Por eso, para esta mudanza se rehusaron a seguir el mismo proceso de traslado y gasto extra. Empezaron a buscar nuevas opciones de pilas que no fueran tan difíciles de mover o instalar y que además les funcionara bien por mucho tiempo.  Encontraron una pila de plástico a un mejor precio pero se dieron cuenta que para instalarla era necesario fundir una plancha de cemento abajo.

Pensando que así se instalaban todas las pilas de plástico, siguieron haciendo preguntas sobre esta pila de plástico y resulta que fundir era estrictamente necesario porque de lo contrario se saldría el agua de la pila. Luego de ver el costo de la pila más el cemento necesario, decidieron preguntarle a otro vecino que tenía esta pila en casa sobre su experiencia. Para su sorpresa, les contó que tenía problemas con la pata de la pila por donde salía la tubería porque se le trababa la comida cuando lavaba los platos y generaba malos olores.

Al escuchar los comentarios de su vecino, Carmen se acordó que su mamá jamás había cambiado su pila de plástico y nunca le había dado problemas. La llamó y su mamá le contó que su pila era plástica, de Rototec. Le dijo que la llevaron fácilmente a la casa y que incluso les habían ofrecido el traslado en caso no tuvieran cómo ir por la pila, pero aseguró que la pila no pesaba. Al llegar a la casa la pusieron en el patio y para su sorpresa, no fue necesario fundir con cemento porque la pila ya era estable por sí sola.

Rototec les afirmó que tenían garantía de por vida y larga duración. Y, en efecto, hasta la fecha no han tenido inconvenientes con la pila. La mejor parte, les tomó entre 45 minutos y una hora la instalación de la pila que les ha durado toda la vida.

Sin darle más pensamiento entonces, los papás de Martin consiguieron su pila de Rototec para terminar de mudarse tranquilamente.